miércoles, 18 de junio de 2008


Mi Mara,

Tiene usted toda la razón. He sido una ingrata. De la peor calaña como diría mi abuelito Antonio.
Pero yo a usted siempre la recuerdo en cada detalle del día, sabe?
Lo de la Carmencita no me sorprende, siempre saca unas pilchas tan coléricas. Me dijo la Toti que se las trae su tía de los Estados Unidos. Bueno, ahí la suerte de algunas. De todas maneras yo no me pondría esos colores tan modernos, pero bueno ella siempre se ve de lo más monona, no encuentra?
Qué macanudo que haya encontrado el long play que tanto quería. Cuando quiera vaya a verme y lo escuchamos.
Va a ir el viernes al baile en la casa de la Lucita? No sabe nada. Con mi Roberto hemos estado ensayando unos pasos de baile que cuando nos vea se va a desmayar de la impresión. Son bien osados y nada de fáciles ah...
Nos vemos el viernes, on the dance floor

jueves, 12 de junio de 2008

Aparezca...


Querida María Cabello,

No sabe cuánto he estado esperando algún recadito suyo en mi heladera estos últimos días. No ve que he andado con los ánimos medios bajos pero como usted ahora tiene su novio de apellido rimbombante no se acuerda de su Marita. Querida, no se me quede dormida en los laureles, no ve que la estoy esperando.

Oiga, de paso aprovecho de decirle que le compré ese long play que estaba buscando por todas partes, asi que cuando quiera lo escuchamos en su medio mamotreto que tiene ahí en la salita. Tampoco le conté que el otro día me topé con su amiga esta, la Carmencita, oiga! y es que no sabe que andaba de lo más emperifollada, casi me viene un soponcio cuando noté que andaba con mi sencillez a flor de piel!


Espero saber de usted querida

Siempre suya, M.

sábado, 19 de abril de 2008

Para su Robertito...

Querida M,

Le tengo listoco el chalequito abotonado que me encargó para su Robertito. Mire, no sé si está como me lo pidió pero al menos se lo tejí con mucho cariño. Pensé en esos tecitos que tiene usted con su tía Inés, no ve que están de lo más novedosos estos chalequitos con motivos en las hombreras. Espero que le agrade, y no se preocupe por devolverme lo que gasté en las lanas de Rosas, me sirven para tejer otro para mi Diego. Y así podremos ir todos juntos a tomarnos esos helados de pistachos al Emporio...

Muchos cariños,
Siempre suya, M.

domingo, 6 de abril de 2008

Paseo


Mi Mara (que su Diego no se ponga celoso)

Llamó la Anita María, dijo que el viernes va a Valparaíso con el Roberto, ese amigo de Osorno que tiene. Que nos invita. Que él tiene auto. El Roberto es súper macanudo asi que a mi me dan hartas ganas de ir. Aparte mi tía Inés dice que allá es bien bonito.
¿A usted le tinca ir?
Le eché harta agüita a las flores. Llego mañana temprano
Suya
M

jueves, 27 de marzo de 2008

Querida...


Chiquilla macanuda, ¿a dónde anda?
Querida, fui al almacén a comprar nuestros víveres para el cocaví de mañana y luego pasé por la botica para comprarle esas pastillas de alcalfor para que no se me resfríe.

Pero querida, tendrá que disculparme, mire que he olvidado los huevos en la pulpería!

jueves, 24 de enero de 2008

Está calentito...

Instálese mire que ha llegado lo último en trastornos. Y ya que estamos en la onda del “póngale-nombre-a-cada-cosa-que-le-parezca-anormal”, démosle. Ha llegado damas y caballeros la posesivus anorexium, y ha llegado para quedarse. Porque no quiere comer. Se rehúsa a comer, a masticar, a saborear, a probar el alimento que tiene ahí, a sus pies y al alcance de su cucharita. Se niega, sí, se niega total y rotundamente a dar un bocadito de tal hermoso y sabroso plato que lo observa con cara de "sueño con tu cuchara". Controla sus sentidos, controla su olfato y su sensibilidad para no caer en tentaciones. No come. Pero esto no es todo. Se habla de anoréxico posesivo (piénselo asexualmente querido lector) cuando la persona no come ni deja comer. Y es que no le basta con no probar un poquito con su cucharita, ¡no! además acapara todos los cubiertos que hay al alcance para que nadie más pruebe. Y también sufre de quejidos, un sonido que suena a ternura y preocupación, pero en realidad no es más que un quejido burdo para auto-convencerse que está haciendo lo correcto: no comer. Que el plato está frío, está vencido, no está cocido, y así y así.

Ey tú, si sufres de anorexia posesiva ¡basta ya! ¿No ves que el plato eventualmente va a desaparecer? Come de una buena vez, baja tu cabeza y acepta que te mueres por comerlo entero, saborearlo y disfrutarlo…


Come come come come solito… (si el plato es una porción individual, te lo juro)