sábado, 19 de abril de 2008

Para su Robertito...

Querida M,

Le tengo listoco el chalequito abotonado que me encargó para su Robertito. Mire, no sé si está como me lo pidió pero al menos se lo tejí con mucho cariño. Pensé en esos tecitos que tiene usted con su tía Inés, no ve que están de lo más novedosos estos chalequitos con motivos en las hombreras. Espero que le agrade, y no se preocupe por devolverme lo que gasté en las lanas de Rosas, me sirven para tejer otro para mi Diego. Y así podremos ir todos juntos a tomarnos esos helados de pistachos al Emporio...

Muchos cariños,
Siempre suya, M.

domingo, 6 de abril de 2008

Paseo


Mi Mara (que su Diego no se ponga celoso)

Llamó la Anita María, dijo que el viernes va a Valparaíso con el Roberto, ese amigo de Osorno que tiene. Que nos invita. Que él tiene auto. El Roberto es súper macanudo asi que a mi me dan hartas ganas de ir. Aparte mi tía Inés dice que allá es bien bonito.
¿A usted le tinca ir?
Le eché harta agüita a las flores. Llego mañana temprano
Suya
M

jueves, 27 de marzo de 2008

Querida...


Chiquilla macanuda, ¿a dónde anda?
Querida, fui al almacén a comprar nuestros víveres para el cocaví de mañana y luego pasé por la botica para comprarle esas pastillas de alcalfor para que no se me resfríe.

Pero querida, tendrá que disculparme, mire que he olvidado los huevos en la pulpería!

jueves, 24 de enero de 2008

Está calentito...

Instálese mire que ha llegado lo último en trastornos. Y ya que estamos en la onda del “póngale-nombre-a-cada-cosa-que-le-parezca-anormal”, démosle. Ha llegado damas y caballeros la posesivus anorexium, y ha llegado para quedarse. Porque no quiere comer. Se rehúsa a comer, a masticar, a saborear, a probar el alimento que tiene ahí, a sus pies y al alcance de su cucharita. Se niega, sí, se niega total y rotundamente a dar un bocadito de tal hermoso y sabroso plato que lo observa con cara de "sueño con tu cuchara". Controla sus sentidos, controla su olfato y su sensibilidad para no caer en tentaciones. No come. Pero esto no es todo. Se habla de anoréxico posesivo (piénselo asexualmente querido lector) cuando la persona no come ni deja comer. Y es que no le basta con no probar un poquito con su cucharita, ¡no! además acapara todos los cubiertos que hay al alcance para que nadie más pruebe. Y también sufre de quejidos, un sonido que suena a ternura y preocupación, pero en realidad no es más que un quejido burdo para auto-convencerse que está haciendo lo correcto: no comer. Que el plato está frío, está vencido, no está cocido, y así y así.

Ey tú, si sufres de anorexia posesiva ¡basta ya! ¿No ves que el plato eventualmente va a desaparecer? Come de una buena vez, baja tu cabeza y acepta que te mueres por comerlo entero, saborearlo y disfrutarlo…


Come come come come solito… (si el plato es una porción individual, te lo juro)

viernes, 14 de diciembre de 2007

I don’t actually blame you


for being so perfect
so freaking perfect
for being so perfectly
out of control
like Lindsay, Britney and Paris
I don’t actually blame you
for being in this
200 km/h highway
I don’t actually care
about you blonde silly girls
but, could I just hitchhike
could I just join you?
could I just take a little?
a little breath of freedom
girls?
are you still out there?

jueves, 29 de noviembre de 2007

¿Para ya?


Hago un llamado a la población. Se solicita con urgencia que abandonemos el intento y empezemos a decirlo. Y es que no sacamos nada, queridos concuidadanos, no hay beneficios desde ningún punto por donde se lo mire. Basta, ¡basta ya! Lo único que se logra es aplazar procesos productivos que necesitamos con urgencia, miren que la tasa de senilidad aumenta con el paso de los días y necesitamos suplir la falta de mano de obra. Basta, de verdad que basta. Es totalmente innecesario, mal que mal la cosa es simple:


B/A/S/T/A/D/E/T/E/N/E/R/Q/U/E/L/E/E/R/E/N/T/R/E/L/I/N/E/A/S

lunes, 12 de noviembre de 2007

Su


Si pinoshit anduviera en metro se subiría en Escuela Militar, se iría sentado y en favor de la aceptación popular, después de 7 estaciones le ofrecería el asiento a una vieja que se parecería un poco a él. Vieja grotesca y con la boca pintada. Vieja fea pensaría el General absorto en la cara de un tipo que tiene a diez centímetros y le parece brutal.
La llegada a estación Baquedano provoca un colapso humano que le empuja la cara contra la ventana. En un espacio de 40 centímetros cuadrados llega a Estación Moneda.
El guardia de la estación se sobrecoge.